Los estudios de interacción social temprana muestran cómo los bebés diferencian objetos de personas, cómo usan el sistema de claves sociales. El contacto visual, los movimientos corporales, el tono de voz y las expresiones faciales son los primeros signos que se buscan para “medir” la capacidad de comunicación del bebé.
Comunicación entre el bebe y otra persona
2 a 3 meses
A esta edad bebés comienzan a focalizarse en los ojos y boca de otras personas, a mirar a la gente distinto que a los objetos. También se muestran inquietos si la persona se queda quieta o no hace ninguna mueca (expresión facial). Es el momento ideal de jugar con tu bebé poniendo caras de distintas emociones y acompañarlas de gestos y sonidos.
En estos primeros momentos los bebés distinguen fácilmente entre un compañero de interacción regular y otro irregular disminuyendo ellos mismos el contacto visual y las sonrisas o protosonrisas. Debes ser constante e interactuar varios minutos con tu bebé para el sepa que tu eres un buen compañero de juegos.
5 meses y más
Un poco mas tarde, entre los cinco y los siete meses, los chicos parecen ser capaces de diferenciar acciones intencionales de eventos accidentales. Esencialmente logran discriminar entre cuando a un adulto se le cae un juguete al intentar dárselo (accidental) y cuando lo deja caer a propósito (intencionalmente).
El desarrollo de la comunicación entre el bebé y las otras personas resulta clave para que el bebe muestre, mas tarde, la capacidad de inferir los pensamientos de otra personas, de poder entender lo que otros piensan y porqué ocurre así. Esta característica la faltante en los niños autistas.
¿Cúales son las tres preguntas clásicas del profesional para detectar posibles problemas en el desarrollo social del niño?
1. ¿Se da cuenta tu bebé de la presencia de otras personas?
2. ¿Responde a su nombre?
3. ¿Reacciona frente al cambio de expresiones faciales?
En general los padres observadores del comportamiento de su hijo se dan cuenta de que el niño no se comunica “normalmente” y consultan a su médico.
De mirar a mamá, a pedirle el juguete
La transicion clave en el desarrollo temprano es pasar de comunicación bebé-mamá a interactuar bebé-objeto-mamá. Es decir el bebé, otra persona y un objeto, evento o situación. El desarrollo de esta capacidad es esencial para el desarrollo de la imitación y del lenguaje.
Comunicación entre el bebé y otra persona en referencia a un objeto
En conclusión, a pesar de ser un área no muy explorada de la psicología infantil, la comunicación social en el primer año de vida es clave para el desarrollo de las capacidades cognitivas posteriores del niño. Esta interacción debe ser estimulada mediante el contacto continuo y sostenido con el bebé en todos los aspectos de su vida, con especial énfasis en los momentos de juego, favoreciendo contacto físico, verbal y visual en forma coordinada.
Referencias:
Social cognition in the first year. Tricia Striano and Vincent M. Reid. Trends in Cognitive Sciences. Agosto 2006.![]()
Notas relacionadas en “Londres con Chicos”:
- Cuándo consultar al psicólogo infantil por: Lic. Bárbara Veleizan
Por: Tristan Bekinschtein, Phd para “Londres con Chicos”
Tristán Bekinschtein es Doctor en Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires de Argentina. Actualmente se encuentra realizando un postgrado en neurociencias el Hospital Pitié-Salpetriere de París. Ha ganado numerosas becas de reconocimiento académico como la de Alßan, Fondation Fyssen y la Marie Curie Incoming International Fellowship.

